martes, 27 de junio de 2017

Boris Vian - A tiro limpio (reseña)


Boris Vian redactó esta novela cuando tenía 23 años. El titán de las letras tenía claro que quería provocar reacciones encontradas en el lector. La obra no deja de ser una parodia de las novelas decimonónicas con una enorme carga de anacronismos que roza el absurdo y el disparate. Lo más importante de todo es que ya se atisban esas pinceladas del sentido del humor de un autor irrepetible.

Y no es que la historia, en la que varios aristócratas buscan un objeto valioso, no se opte incluso por la metaliteratura, se incluye una novela dentro de esta, sino es que en cuanto la trama parece tener cierto sentido llega un golpe, un giro, una resurrección o una vuelta de tuerca a las meninges. Como obra humorística puede recordar a Groucho Marx en algunos pasajes, aunque con más salvajismo, y como novela no deja de ser una primera obra en la que ya se siembran los elementos que posteriormente se recolectaron. Recomendable.

jueves, 22 de junio de 2017

David Trueba - Saber perder (reseña)



David Trueba logró con esta novela un amplio reconocimiento que le ayudó a convertirse en uno de los escritores más importantes del panorama literario español. Su estilo cinematográfico le ha servido para convertir esta obra no tanto en el guión de una película pero sí en un trozo de la vida de sus protagonistas y, por extensión, de la de cualquiera de nosotros.

El lector amante de las emociones fuertes se cansará tras la presentación del trío de personajes sobre el que gira el resto de la acción. Una adolescente, su padre y su abuelo se ven inmersos en una espiral que gira en torno a las relaciones sentimentales a estas tres edades. Se reconoce que la parte central de la novela se hace muy cuesta arriba por ese afán de describirlo todo como si se tratara de un guión de cine. La primera parte, y el desenlace, son brillantes por ser lo que venimos comentando, un trozo de la vida de cualquiera. No es poco. Recomendable.

viernes, 19 de mayo de 2017

Boris Vian - Escupiré sobre vuestra tumba (comentario)



Comentar, a estas alturas de la historia de la literatura, esta magnífica obra de Boris Vian puede que no tenga sentido. Lo tiene para el que no la ha leído y quiera conocer cómo hace 71 años el autor sorprendió al mundo e incluso tuvo que pagar una multa a posteriori por la "inmoralidad" de esta novela. Sin desgranar nada del argumento sí podemos afirmar que estamos ante un ejercicio de valentía no sólo por la época en la que se editó sino por la temática sobre la que versa.

A nivel estilístico pues se puede concluir que Bukowski copió esta forma de escribir con las tripas, ese odio visceral y esa forma  de presentar un texto sin lijar, sin aditivos y lleno de vida. Se lee fácilmente, te hace odiar al protagonista y en parte hasta se le entiende. Lo mejor es el sabor amargo que deja en la lengua una novela que ya tardas en leer.

domingo, 7 de mayo de 2017

Haruki Murakami - De qué hablo cuando hablo de escribir (reseña)



Murakami siempre ha sido ese autor titánico que es capaz de convencer con una novela larga y también con una de menor calado. En este ensayo, que él mismo reconoce que fue escribiendo poco a poco y de forma intermitente, consigue desvelarnos secretos hasta ahora desconocidos por el gran público. Tímido e introvertido como pocos, el autor nos comenta cómo comenzó a escribir, cómo lo hace y sobre todo qué pretende lograr con su obra. Su personalidad espartana y organizada le ha servido para conseguir llegar a donde está tras mucho esfuerzo. Eso sí, que nadie crea que esta obra es una monografía tipo "Cómo se escribe un best seller para Dummies", es mucho más, es un trozo del cerebro del autor que podemos conocer mejor y también un hallazgo al darnos cuenta de que también domina el ensayo. Recomendable.

jueves, 6 de abril de 2017

Pierre Lemaitre - Recursos inhumanos (crítica)



Es la novela de la que todo el mundo habla. Este tipo de máximas nos suele llevar, sin remisión, a un desastre literario seguro pero en esta ocasión nos equivocamos. Con el paro como telón de fondo y la desesperación como protagonista, se narra la historia de un trabajador francés de baja estofa víctima de la crisis económica.

La temática provoca que cualquier se enganche a la historia y disfrute de la misma. Lo que no está tan claro es por qué se divide la obra en tres partes, por qué hay escenas demasiado cinematográficas y por qué del drama y la denuncia social se pasa a la novela negra provocando un deterioro significativo del resultado final. 

No es que sea una mala novela sino que no logra conectar de forma eficiente con el lector que se deleita con su comienzo y que luego ve cómo personaje y trama van a la deriva. Quizás ese mal sabor de boca que nos queda tras su lectura era lo que buscaba, de forma voluntaria, el autor pero, mucho nos tememos, todo parece indicar que redactó la novela por oleadas y que la terminó de una forma tan grandilocuente como inútil.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Lucía Berlín - Manual para mujeres de la limpieza (reseña)



Opté por leer este libro gracias a la publicidad del mismo. Denominar a Berlin heredera de Carver y Hemingway era aval suficiente para afrontar la lectura de esta colección de relatos. A medida que fui leyendo me di cuenta de que se habían quedado muy cortos. Porque Lucía, que en paz descanse, cuenta su vida palabra a palabra, relato tras relato y sobre todo golpe a golpe. Como buena Escorpio, sabe contar las cosas sin matices, sin aditivos y su estilo es tan áspero como el de Bukowski pero siempre con ese toque femenino que parece lijar los bordes aunque el centro de cada narración sea tan duro como la propia vida.

Y es que, mucho nos tememos, las historias que relata son las de su biografía, las que vivió y protagonizó cuando trabajaba en la zona sur de Estados Unidos. El libro es una maravillosa manera de comprender cómo los inmigrantes lo pasan bastante mal en el país de los sueños. Berlin afronta cada relato desde un punto de vista objetivo. Ella misma superó un cáncer, su adicción al alcohol y luchó contra una tremenda escoliosis. Al final ganó la partida el destino pero este libro, que ojalá solo sea el comienzo de una larga serie de recopilaciones de sus relatos, es un trozo de su vida y de la nuestra.

viernes, 24 de febrero de 2017

Observando (reflexión)

Odio ir a los centros comerciales. No tengo nada que comprar y no me interesa el ambiente de plástico que allí se respira. Alguna que otra vez, algo así como una cada mil días, hay que ir y me gusta observar a la gente. A los que devoran comida letal en compañía de sus hijos, a los que se disfrazan de lo que las grandes marcas les dictan, a los que parecen disfrutar a golpe de tarjeta de crédito, a todos ellos. Y me gusta porque me alegra saber que queda gente que sigue teniendo planes de futuro para sus vidas. Que hablan de lo que harán esa misma noche o ese fin de semana a pesar de que nadie sabe si estará aquí dentro de cinco minutos. Hasta la demente de pega que vende las fotos de su genial novio muerto para intentar exprimir el chicle tiene planes de futuro. Todos menos yo.

lunes, 23 de enero de 2017

Carlos Ruiz Zafón - El laberinto de los espíritus (reseña)



Tenía muchísimas ganas de leer esta última novela de la tetralogía y casi me la quita un famoso crítico que, por cierto, no se ha leído la novela. Este sujeto indicaba que hay "demasiadas páginas" y que el texto peca de "exceso de melodrama". Con Ruiz Zafón nunca se cumplen ninguna de las dos premisas por lo que confié en la sabiduría del autor para adentrarme en este laberinto.

La novela remata todas las historias pendientes con maestría y se convierte en la mejor de las cuatro aunque sin las tres anteriores no tendría sentido. El autor se muestra mucho más suelto a la hora de comentar distintos aspectos así como de derrochar un humor fino y crítico que conecta con la actualidad. Los personajes son ya nuestros y la adición de Alicia Gris supone un enorme aliciente tanto a la trama como a la forma de expresarse de una mujer atribulada. Ruiz Zafón domina perfectamente este tipo de lenguaje y dota a este personaje de unos aspectos más que destacables.

Fermín y Daniel siguen formando esa pareja para la historia de la  literatura española. Barcelona sigue siendo el perfecto escenario para una trama que, como dice el autor, es un laberinto con varias puertas. Y lo mejor de todo es que en esas pinceladas de novelas de los sesenta y setenta que cambiábamos en el rastro se funden con la novela decimonónica más pura y con la literatura más moderna. Si a esto le añadimos que el autor no venderá los derechos de esta tetralogía para hacer una película o una serie estamos ante un homenaje a los libros con todas las de la ley. Compra y lectura obligada para los que siguen pensando que leer una novela es meterse en una historia maravillosa que nos evada de nuestra propia realidad.